• Ser empresa de titularidad privada
  • Tener trabajadores dados de alta en el Régimen General de la Seguridad Social
  • Los trabajadores que realicen la formación deben de estar en situación de alta en el RGSS en el momento del inicio del curso
  • No tener deudas ni con la Seguridad Social, ni con Hacienda
  • Informar al representante legal de los trabajadores, en el caso de que lo hubiese, de la formación a realizar y de las características de la misma. El RLT, tiene que autorizar de manera escrita su consentimiento